viernes 16 de noviembre de 2018
Así dominaba Steve Jobs el arte de la persuasión

Steve Jobs tenía fama de genio, pero lo cierto es que no era un hombre precisamente simpático. Tenía un mal genio absolutamente proverbial, e inspiraba admiración y temor en partes iguales entre sus subordinados en Apple.

Dueño de un gran carisma y tácticas a todas luces manipuladoras, Jobs era un auténtico maestro de la persuasión y para conseguirlo se valía de estos 3 trucos para convencer a los demás.

1.   Sea brutalmente honesto

Jobs valoraba la honestidad porque ésta tiene un efecto balsámico en los negocios y sienta además las bases de estándares extraordinariamente elevados, reflejando la importancia del trabajo que hay entre manos para que nadie se extravíe y pierda el foco. Creía, al fin y al cabo, que su trabajo era ser honesto (por el bien de su propia empresa).

2.  Cambie de opinión (pero finja que no lo hace en realidad)

Cuando Jobs cambiaba de opinión, fingía que su nueva opinión había sido siempre su opinión. En este sentido, el gurú de Apple era absolutamente despiadado apropiándose de ideas ajenas cuando así le convenía.

Jobs tendía a descalificar las ideas de sus subordinados, pero más tarde, tras haberlas diseccionado con más detenimiento, volvía a sacarlas a relucir presentándolas como si fueran propias.

3.  Utilice los halagos de forma estratégica

Algunos argumentan que para ser un buen líder hay que ser buena persona y poseer elevadas dosis de honestidad, humildad y empatía. Jobs no compartía esta opinión.

Y aunque acostumbraba a despreciar las ideas de sus colaboradores (a quienes en el fondo admiraba), estaba también más que dispuesto a valerse de alabanza exageradas e interesadas para ganarse el favor de personas cuyo apoyo necesitaba pero no necesariamente admiraba.

Jobs era un halagador consumado con personas ansiosas de adulación. Así convenció, de hecho, a John Sculley (procedente de PepsiCo) de que se uniera a Apple en 1983.

Tenía la habilidad de ser encantador con personas que odiaba y ser, por el contrario, atroz con personas que resultaban en realidad de su agrado. Y esa habilidad, aunque repudiable, le llevó a lo más alto.


Adaptado de: https://www.marketingdirecto.com/marketing-general/tendencias/3-efectivos-algo-perversos-trucos-persuasion-puede-aprender-steve-jobs


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