lunes 21 de enero de 2019
Apostar por la sostenibilidad, será vital para el futuro de las marcas

Actualmente vemos cómo la atención sobre el medio ambiente se diluye entre acontecimientos políticos y mediáticos y es, ahora, el momento de que las marcas sean las impulsoras de la sostenibilidad.

El tema de sostenibilidad no es nada nuevo y aquellas marcas que aún no contemplen este concepto dentro de sus estrategias serán castigadas por unos consumidores cada vez más concienciados.

Estos temas son parte de la conversación general, así lo demuestra la preocupación de los consumidores por las personas que han fabricado su ropa, el reciclaje o la procedencia del tipo de carne que están comiendo.

Aunque hemos sido testigos de importantes movimientos por parte de los gobiernos, es necesario hacer muchos más cambios.

Las marcas deben actuar

La distracción cada vez más evidente de los políticos ante desafíos globales como el Brexit o la forma en la que Donald Trump está guiando a una de las potencias económicas más importantes y contaminantes, sumado a la negación por parte de muchos políticos del más que evidente cambio climático, ha llevado a los medios de comunicación a descuidar un problema que nos afecta a todos.

Ahora es el momento en que las marcas deben situar la sostenibilidad como una de sus bases y objetivos. No como un complemento de sus estrategias de responsabilidad social corporativa.

Los consumidores están más comprometidos

Los consumidores están más comprometidos que nunca con el cuidado y protección del medio ambiente. Según datos de GlobalWebIndex, para el 70% de los encuestados son las personas las que tiene que asumir la mayor responsabilidad ante este desafío, le siguen las empresas, 52%, y los gobiernos, 50%.

Este es un buen comienzo, pero hay que ir mucho más allá de los residuos o el consumo de plásticos. Por ejemplo, la denominada “moda de consumo rápido”.

Los datos de Statista apuntan a que la moda rápida de bajo coste es uno de los grandes desconocidos a la hora de hablar de Medio Ambiente.

Del consumo lineal al circular

Las sociedades tienen que evolucionar desde un modelo de consumo lineal a uno circular en el que a los recursos se les dé la mayor vida útil posible.

La moda rápida es uno de los grandes problemas de los países desarrollados

Según cifras de The Drum, un ejemplo es Reino Unido, donde existen más de 35 millones de prendas de vestir en vertederos de todo el país.

Los siguientes son ejemplos de la existencia de modelos de negocio sostenibles, respetuosos con el medio ambiente y capaces de trabajar con los recursos más allá de la castigada economía lineal de consumo:

  • Una posible solución es la aportada por Wrap que ha visto en el alquiler de topa un modelo de negocio sostenible para reducir la generación de residuos.

  • Una marca similar a la estadounidense Rent the Runway, servicio en línea que ofrece ropa de diseñador y alquiler de accesorios.

"Las marcas que apuesten por la sostenibilidad serán las ganadoras en el futuro. Ellas pueden sentar las bases de un nuevo modelo social".


Adaptado de: https://www.ipcc.ch/


<< ver otras noticias