viernes 01 de marzo de 2019
El desafío de las cadenas de supermercados: eliminar el uso del plástico

El mal llamado reciclaje de plásticos no funciona, y los mal llamados plásticos ecológicos crean tantos problemas como los que resuelven.

Eliminar el hábito de usar plástico, a nivel doméstico y empresarial, implica dar grandes pasos en innovación pero también en concienciación. Sin duda alguna, el plástico ha sido una de las innovaciones más transformadoras para el ser humano, trayendo consigo un crecimiento económico muy relevante a nivel mundial.

Durante su proceso de fabricación, los polímeros plásticos son uno de los materiales que menos gasto de energía producen. Además, es altamente resistente, versátil, inerte e higiénico. Por el contrario, desde el punto de vista medioambiental, el plástico es uno de los principales villanos en el ámbito de la sostenibilidad. Tanto el proceso de desecho como el de reciclaje son costosos e insostenibles.

El plástico es un material que el Planeta no puede digerir ya que tarda cientos de años en descomponerse en el medio ambiente, hasta 1.000 años según el tipo de plástico. Utilizar masivamente un material tan duradero para objetos desechables es un error de consecuencias catastróficas a nivel global.

El reciclaje de los plásticos no es una solución sostenible. La gran mayoría de los desechos plásticos recogidos para reciclar son exportados a países pobres, incinerados, convertidos en objetos no reciclables, o arrojados directamente al vertedero.

La verdadera solución es rechazar el plástico de usar y tirar.  La contaminación por plásticos no es un problema solo de gestión de residuos, sino de mal diseño, de ausencia de diseño sostenible.

La solución es ponerle fin a nuestra adición a los plásticos de usar y tirar, podemos comenzar con las bolsas plásticas en los supermercados.

Cadenas de supermercados

Estos son los puntos calientes de esta reconversión hacia minimizar el uso de plásticos. Reducir el uso de plásticos es una cuestión de responsabilidad medioambiental y una demanda creciente por parte del público. Son muchos los puntos de venta que ofrecen alternativas más ecológicas a las clásicas bolsas de la compra; alternativas fabricadas con fibra natural, textiles, polímeros compostables o papel.

Aunque parecen pequeños estos avances por parte de las cadenas de supermercados son un paso muy importante para la lucha contra el plástico, debemos ser conscientes de que las bolsas solo representan un porcentaje mínimo de la presencia total de estos materiales. Packagings, envases, embolsados unitarios, materiales de promoción en el punto de venta, etc., llenan los pasillos de los supermercados en todo el mundo.

La cadena de supermercados holandesa Ekoplaza anunció hace unos meses la puesta en marcha de una sección 100% libre de plásticos. Con más de 700 productos disponibles envasados en papel, cartón y demás materiales degradables y compostables, esta sección se expandirá a lo largo de las 74 plazas con las que cuenta la cadena en todo el país durante este 2019.

El “Ranking de supermercados según su huella plástica” realizado por Greenpeace entre abril y diciembre de 2018, califica a los supermercados con una nota baja ya que ninguno, hasta ahora, ha establecido todas las medidas necesarias para decir adiós a los plásticos de un solo uso ni a la cultura del usar y tirar. Por ello, continúan contando con el apoyo de las 320.000 personas que han firmado la petición para presionar a las cadenas para que tomen medidas ambiciosas.

La sostenibilidad es sin duda una carrera de fondo en la que todos los agentes de la sociedad debemos participar. Además de trabajar en educación y concienciación, debemos poner a disposición del público alternativas accesibles y sostenibles.


Adaptado de: https://es.greenpeace.org/es/trabajamos-en/consumismo/plasticos/ranking-de-supermercados-contra-el-plastico/


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