viernes 10 de enero de 2020
6 consejos para ser creativo cuando trabajamos bajo presión

La presión, la inseparable compañera de fatigas de muchos de los que se desenvuelven en el universo del marketing, causa elevados niveles de estrés en quien la padece al igual que un miedo feroz al fracaso. Y acogotados por el estrés y el miedo a toparnos de bruces con el fracaso no solo pueden obstaculizar su motivación, sino que también podrían evitar que se le ocurran ideas nuevas o únicas.

Cuando trabajamos bajo presión nos sentimos menos inspirados y menos motivados o nos encontrarnos frente a un caso de bloqueo del escritor que te hace preguntarte si alguna vez volverás a tener una gran idea. Cuando ese momento suceda, que no se convierta en pánico. Recuerda, esto le sucede a todos, especialmente a los vendedores que necesitan producir cientos de activos creativos o campañas al año.

HubSpot presenta seis consejos para mantenerte creativo bajo la presión 

1.  Fingir que trabajamos en nombre de otra persona

Pensar que nuestras ideas creativas van a ser un fracaso y van a dejar inevitablemente magullada nuestra reputación como profesionales pueden coartar nuestra creatividad (e impedir que ésta fluya libremente).

Por eso, cuando el miedo a fracasar en el plano profesional termina pisoteando nuestra creatividad hasta ahogarla, una buena idea es fingir que las ideas que debemos alumbrar son ideas para alguna otra persona (un cliente, por ejemplo). Pretender que trabajamos en un proyecto en nombre de otra persona puede parecer un  consejo extraño, pero lo cierto es que funciona, y es muy recomendado por la gerente de Equipo Senior del Blog de HubSpot, Karla Cook.

Cuando producimos ideas que van a ser atribuidas personalmente a nosotros mismos, nos sentimos más presionados para lograr la anhelada (e imposible) perfección y eso corta las alas a nuestra creatividad. En cambio, cuando el trabajo va a ser atribuido a otra persona, estamos más proclives a asumir riesgos de naturaleza creativa.

"Esta mentalidad está probada por la investigación para producir resultados más creativos", explica Cook. 

2.  Comenzar haciendo un esbozo

Si está tratando de producir contenido creativo, como una publicación de blog, un guión de video o un diseño, no deje que mirar una página vacía lo intimide. Simplemente comience por redactar un esquema para posibles contenidos o campañas.

Caroline Forsey, escritora en el blog de marketing de HubSpot, dice que esta es una gran estrategia para defenderse del bloqueo del escritor.

Una vez tenemos un bosquejo sobre la mesa (por muy simple que éste sea), la presión que sentimos terminará aflojándose y terminará liberando las ideas que estaban otrora atrapadas en nuestras entrañas.

3.  Trabajar cuando nos sintamos más creativos

La creatividad que hay alojada en lo más recóndito de nuestra mente se rige a menudo por horarios muy concretos (hay personas que son más creativas por la mañana temprano; otras son, en cambio, aves nocturnas y tienen a engendrar mejores ideas cuando se pone el sol).

Conviene, por tanto, que estudiemos los patrones de nuestra propia creatividad y que desarrollemos tareas de índole creativa en aquellos momentos en que nuestra creatividad esté más predispuesta a la generación de ideas.

4.  Alejarse del ordenador cuando sentimos nuestros chakras creativos completamente obstruidos

Cuando nuestra mente echa humo y no damos más de sí, es el momento de hacer una pausa y alejarse del ordenador.

En lugar de buscar distracciones en internet, es mejor salir de la oficina y dar un breve paseo. Esta práctica dará fuelle a las ideas que luchan por abrirse paso en nuestra mente y aumentará nuestros niveles de motivación (al habernos alejado durante el tiempo del lugar donde se ha originado el bloqueo).

5.  Dormir ocho horas

Cuando las fechas tope que nos han impuesto están a punto de vencer, puede resultar tentador quedarse hasta tarde en el trabajo y sacrificar horas de sueño a fin de tenerlo todo listo y estimular quizás nuestra creatividad.

Sin embargo, lo cierto es que la vigilia (y el cansancio de ella emanado) son en realidad los peores enemigos de la creatividad. Para desperezar la creatividad el truco más infalible es el sueño. ¿Por qué? Básicamente porque la creatividad fluye con mucha mayor libertad cuando hemos descansado bien (y hemos dormido al menos ocho horas).

6.  Tomar nota de las ideas creativas cuando éstas tienen a bien visitarnos (y revisarlas después)

Las buenas ideas hacen acto de presencia en los momentos y en los lugares más inesperados: en el coche, en la cocina, durante un paseo o mientras caemos en los brazos de Morfeo.

Aun así, e independientemente del momento y del lugar donde la creatividad tiene a bien tocarnos con su varita mágica, conviene anotar siempre las ideas con las que nos agasaja nuestra mente (grabándolas con una grabadora de voz o anotándolas en una libreta, por ejemplo).

A continuación debemos tomarnos la molestia de revisar tales ideas que, quizás convenientemente pulidas, puedan traducirse con el tiempo en proyectos sólidos.

 


Adaptado de: https://blog.hubspot.com


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