lunes 20 de enero de 2020
Las 6 etapas del ciclo de vida del producto

“Cuando tenía 12 años, solía mirar la colección de CD de mi primo mayor, un poco confundido. No entendía la necesidad de tener CD cuando podía ingresar a mi iTunes y escuchar todas mis canciones favoritas. Luego, cuando estaba en la escuela secundaria, obtuve mi primer iPod shuffle que me ayudó”.

Este es un gran ejemplo del ciclo de vida del producto (PLC) en acción. Los CD estaban en la etapa de declive mientras que el iPod estaba en la etapa de crecimiento, más en las etapas a continuación.

En general, el concepto del ciclo de vida del producto es ayudar a las empresas a tomar decisiones sobre cómo madurar y crecer en el mercado.

Como especialistas en marketing, es importante comprender cómo cambiarán sus tácticas y estrategias de marketing según la etapa en que se encuentre su empresa. Por ejemplo, un producto completamente nuevo se comercializará de manera diferente que un producto ya establecido y maduro. Por un lado, el marketing se centrará en crear conciencia y, por otro, se centrará en mantener la conciencia.

HubSpot en su blog, nos presenta los 6 estadios principales que hay en el ciclo de vida de un producto:

1.  Desarrollo

En esta fase tiene lugar la investigación que las marcas deben emprender antes de que sus productos sean introducidos de manera definitiva en el mercado. Esta etapa implica la entrada en escena de inversores, desarrollo de prototipos, tests de efectividad del producto y estrategias encaminadas a su lanzamiento.

El desarrollo lleva muchísimos gastos que no se recuperan hasta que el producto se pone eventualmente a la venta. Dependiendo de la complejidad del producto (y también de la competencia a la que éste deberá enfrentarse), este período puede dilatarse más o menos en el tiempo. Evidentemente en el desarrollo de un producto que se precia de ser pionero se vuelca mucho más tiempo y dinero que en uno de naturaleza menos novedosa.

2.  Introducción

Esta etapa equivale al lanzamiento del producto en el mercado. Llegadas a este punto, las marcas ponen a trabajar a su departamento de marketing para aguijonear el "awareness" y conectar con clientes potenciales. Al fin y al cabo, cuando un producto acaba de hacer su irrupción en el mercado, sus ventas suelen ser bajas y la demanda a él aparejada crece con lentitud.

Normalmente esta fase se centra en campañas publicitarias y de marketing. Las empresas construyen su marca, trabajan probando canales de distribución e intentan educar a los clientes potenciales sobre el producto. Si esas tácticas tienen éxito, el producto pasa a la siguiente etapa.

3.  Crecimiento

En la fase de crecimiento el consumidor ha terminado aceptando el producto y la oferta y la demanda están mucho más armonizadas. Un producto apalancado en esta etapa expande su propio mercado y propicia además el desarrollo de la competencia.

Durante esta fase las campañas de marketing no tienen tanto el foco puesto en la atracción de clientes potenciales como en el afianzamiento de la marca (para poder imponerse así sobre la competencia).

En esta etapa las marcas se abren además a nuevos canales de distribución e incorporan también más funcionalidades y servicios.

4.  Madurez

Cuando llega a la madurez, un producto deja de crecer tan rápido como en la anterior etapa. Y las marcas comienzan a cercenar sus precios para aguantar los envistes de la competencia. En esta fase las marcas comienzan a ser más eficientes y aprenden de los errores cometidos en anteriores etapas.

El marketing en la etapa de madurez busca, por su parte, la diferenciación y se aleja del "awareness". En consonancia las funcionalidades del producto se pulen, sus precios se recortan y su distribución se hace mucho más intensa.

En la fase de madurez los productos se adentran en su estadio más rentable, puesto que los costes de producción se derrumban mientras que las ventas emprenden generalmente la cuesta hacia arriba.

5.  Saturación

Durante la etapa de saturación los competidores comienza a engullir cuotas de mercado cada vez más grandes y los productos estabilizan sus ventas.

Llegados a esta fase, la mayor parte de los consumidores utilizan el producto, pero lo hacen en un mercado lleno hasta la bandera de rivales, por lo que las marcas deben trabajar en desarrollar su "brand preference" para no caer en las garras del declive.

La diferenciación, el "brand awareness", el precio y el servicio prestado al cliente son vitales en esta etapa para que las marcas no se dejen ensombrecer por la competencia.

6.  Declive

Si un producto no logra la anhelada "brand preference" en su mercado, lo normal es que termine adentrándose en la senda del declive, motivada por la creciente fortaleza de la competencia (y la incapacidad de las marcas para imponerse sobre sus rivales). En esta etapa los consumidores pierden interés en el producto, cuya producción acaba a veces suspendiéndose.

Aun así, para escapar de la parca y su afilada guadaña los productos pueden optar también por innovar y reinventarse por completo.

Para extender el ciclo de vida de sus productos las marcas implementan nuevas estrategias de publicidad, reducen sus precios, añaden nuevos elementos a su propuesta de valor, exploran nuevos mercados o hacen ajustes en su packaging.


Adaptado de: https://blog.hubspot.com/marketing/product-life-cycle


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