viernes 20 de marzo de 2020
Diagnósticos de cómo el virus infecta la cultura global

Los efectos psicológicos de la pandemia mundial del coronavirus están hundiendo a la cultura global del consumidor en una crisis. A principios de marzo Dirk Ziems, del instituto de investigación de mercados concept, emprendió un estudio psicológico global realizado en China, Italia, Alemania y Estados Unidos demostrando exactamente cuáles son las consecuencias. 

Con base en su análisis ha extraído cuatro diagnósticos generales y cinco fases de afrontamiento.

1.  El impacto se procesa prácticamente igual en todo el mundo

Los países evaluados en el marco del estudio son dueños de culturas muy diferentes entre sí, pero las reacciones de la gente a la amenaza que constituye el coronavirus son bastante similares. Primero minimizan los peligros (o rechazarlos directamente de plano) y luego, si ya no se puede negar, se toman medidas rígidas. 

De naturaleza global son así mismo las hondas raíces que los rumores echan el psique del consumidor (y la lucha, no siempre exitosa, de las autoridades por contenerlos).

2.  La pandemia desencadena traumas fundamentales alojados en la psique de la gente 

La confianza básica de que la medicina científica tiene eventos epidemiológicos bajo control ha desaparecido. Eso causa inevitablemente zozobra en la gente.

La desconfianza también afecta a los medios y una mayor incertidumbre está prosperando en la espesura de hechos y especulaciones. Apenas hay otro tema de conversación. La paranoia se instala hasta cierto punto en la mente del consumidor y se abre paso en la vida cotidiana.

De repente la gente rebobina y comienza a pensar si las personas con las que se encontró hace unos días son quizás portadoras del virus por haber estado de vacaciones en el extranjero recientemente.

3.  El trauma y el procesamiento tienen lugar en cinco fases:

-  La incubación.

-  El pánico y las acciones que brotan de ese pánico.

-  El aislamiento y la depresión.

-  El "reseteo" del pensamiento.

-  La recuperación y la normalización.

Los países examinados se encuentran actualmente en diferentes fases del trauma. China camina ya hacia la normalización, Italia está instalada en la 4 fase, la del aislamiento y la depresión. Alemania está dejando atrás la segunda fase para aproximarse a la tercera. Y Estados Unidos se mueve frenéticamente de la primera a la segunda fase para adentrarse ya en un buen número de casos en la tercera etapa.

Cada una de las fases del trauma está asociada a diferentes áreas psicodinámicas de conflictos y tensiones, que toman la forma de distintas manifestaciones culturales en los países evaluados.

4.  Los efectos concretos sobre el consumo

El consumo está permanentemente a merced del desarrollo de la enfermedad. En la primera fase el consumidor no se muestra aún renuente a comprar de manera masiva y descontrolada y el consumo sirve de alguna manera para distraer y mitigar el miedo de la gente.

Ya en la segunda fase se producen las denominadas compras de búnker, donde los protagonistas son productos como la comida enlatada, el jabón y el papel higiénico. En cambio, las compras más ambiciosas (con el foco puesto en los automóviles o los ordenadores, por ejemplo) pasan completamente a un segundo plano.

En la tercera fase el consumidor se queda en gran parte huérfano de oportunidades de compra (sólo puede adquirir productos de primera necesidad), mientras que en la cuarta fase comienza a asumir la situación e hinca el diente a nuevas aficiones (probando con nuevas recetas, por ejemplo). En China en particular el e-learning es extraordinariamente popular en la cuarta etapa, como también lo es la lectura.

En la fase 5, la recuperación y la normalización, los consumidores recuperan poco a poco sus hábitos de consumo. Existe además la oportunidad de redescubrir el consumo (para contemplarlo con otros ojos) y las marcas pueden por fin regresar al primer plano.


Adaptado de: www.horizont.net/planung-analyse/nachrichten/


<< ver otras noticias