viernes 03 de abril de 2020
En tiempos del COVID-19, en publicidad qué cosas funcionan y cuáles no

Un reciente estudio llevado a cabo en Alemania por la empresa de investigación de mercados Concept m., gira en torno a la pregunta sobre cuáles son las consecuencia de la crisis del COVID-19 en la publicidad de la marcas. El estudio concluye que en la publicidad nacida al calor del coronavirus hay 5 cosas que funcionan y 3 que no.

Estas son las 3 cosas que las marcas deberían dejar a un lado en su publicidad:

1.  Intensificar el sentimiento de depresión. Habitaciones oscuras, personas carcomidas por la tristeza y escenarios en los que los protagonistas caen atrapados en un sombrío laberinto de melancolía son elementos a evitar en la publicidad en estos momentos.

2.  Exagerar el lujo y el estilo. En momentos de crisis los spots que excedan lujo y estilo por los cuatro costados están fuera de lugar en estos momentos.

3.  Hacer un uso inapropiado del sentido del humor. El humor que es muy bien recibido en épocas de vacas gordas, puede caerle mal al consumidor que no tolera en estos momentos las bromas estúpidas.

En cambio en la publicidad nacida del Covid-19 sí funcionan estos 5 elementos:

1.  La publicidad como una ventana a la normalidad.  Puede tener un efecto balsámico en el consumidor, mostrar que el mundo continúa siendo receptáculo de cosas "normales" como agua cristalina borboteando de un torrente o deliciosas pizzas horneándose en el horno.

2.  Las pequeñas escapadas de la cotidianeidad de la vida diaria. Escapar momentáneamente de la crisis a lomos de un anuncio puede procurar consuelo al espectador. 

3.  Luz al final de túnel. Es una buena idea infundir en la publicidad una pizca de optimismo en estos momentos de zozobra e incertidumbre.

4.  Renovación y renacimiento. En la fase de recuperación de la crisis (que llegará tarde o temprano) el consumidor recibirá con los brazos abiertos aquellos mensajes que enarbolen la bandera de la renovación y aboguen por un nuevo comienzo.

5. Enardecimiento de los sentidos. Cuando todo pase, los efectos de esta crisis en el consumidor serán comparables a los de un ayuno tan prolongado como renovador. Y sus sentidos estarán más prestos que nunca absorber estímulos externos.

 


Adaptado de: www.marketingdirecto.com/marketing


<< ver otras noticias