viernes 06 de agosto de 2021
Lecciones de liderazgo de Simone Biles

El fenomenal arrojo de Simone Biles a la hora de levantar enérgicamente el tupido velo que hasta hace poco ocultaba los problemas de salud mental debería ser emulado por muchos líderes.

Simone Biles ganó una medalla de bronce en la final de la viga de equilibrio en los Juegos Olímpicos de Tokio. Pero muchos piensan que obtuvo una medalla de oro durante los Juegos por la forma en que enfrentó una serie de desafíos personales y estableció los siguientes ejemplos para los líderes empresariales y el mundo.

Forbes presenta algunas lecciones que los líderes (y el mundo en general) deberían aprender de Simone Biles:

1.  Empodera a los demás

Cuando Simone Biles decidía hace unos días retirarse de la final de gimnasia por equipos para evitar que sus desaciertos les costaran a Estados Unidos la medalla, la gimnasta agasajó al mundo con una valiosísima lección de liderazgo.

Como Simone, un buen líder no tiene reparo alguno a la hora de apartarse, esa acción permite a otros asumir responsabilidades. Después de todo, el hecho de que seas un líder no significa que debas hacer todo tú mismo.

2.  Supera el pensamiento a corto plazo

Simone está dando a los líderes corporativos de Estados Unidos y del mundo, una lección sobre cómo superar el pensamiento a corto plazo en sus organizaciones y que “redefinir la victoria” es la esencia del trabajo en equipo. Biles entendió lo que estaba en juego para ella: sus colegas y su equipo.

Al ejercer su pericia y experiencia personal y hacerse a un lado, demostró una estrategia diferente que elevaría al equipo y mitigaría el riesgo. En los negocios y en el deporte las circunstancias cambian a menudo de la noche a la mañana y es necesario hacer los ajustes necesarios sobre la marcha para no empeorar una situación que ya de por sí tiene todas las papeletas para ser poco ventajosa.

3.  Se flexible

Muchos líderes tienden a aferrarse como a un clavo ardiendo a sus ideales y a las decisiones que han tomado. Pero, ¿y si emergen en el horizonte ideas mejores?

Todos tenemos derecho a cambiar de opinión, tal y como hizo Simone Biles cuando decidió competir en la final de barra de equilibrio después de descartarlo inicialmente solo unos días antes.

Los líderes deben dar cuenta de firmeza en su filosofía de trabajo, pero simultáneamente deben ser lo suficientemente flexibles para adaptarse a las circunstancias externas eternamente cambiantes.

4.  Desconéctate del ruido

Las redes sociales han estallado con comentarios tanto positivos como negativos en torno a la decisión de Simone Biles de dar un paso al lado. Pero, independientemente de su naturaleza, no hay que escuchar tales comentarios.

Por esta razón los líderes harían bien en hacer caso omiso del ruido a la hora de tomar decisiones concernientes a su empresa o a su carrera profesional. Podemos perdernos tratando de hacer felices a todos.

5.  Conoce tus límites

Simone Biles ha demostrado al mundo entero que es perfectamente consciente de sus límites, unos límites que su ego (poco para una estrella de su calibre) no ha difuminado en detrimento en último término de su equipo. Brindó una oportunidad para que sus compañeros de equipo se convirtieran en el centro de atención. 

Un buen líder puede tomar una página del libro de Simone, bloquear el ruido y tomar decisiones difíciles por el bien común.

6.  Empatiza y conecta

Como bien ha demostrado Simone Biles en Tokio 2020, los grandes líderes desarrollan una fuerte conexión con las personas que lideran y hacen gala también de una gran empatía.

La necesidad de empatía y conexión es esencial. La capacidad de escuchar activamente, participar en un diálogo abierto y tener conversaciones duras son grandes lecciones en las que los líderes empresariales deben centrarse en sus negocios. Cuando se pasa por alto, esa desconexión puede tener consecuencias indeseables, como una disminución a largo plazo de la productividad, la creatividad, el compromiso y la retención de los empleados.

7.  Prioriza la salud mental

Es vital que los líderes empresariales aprendan de Simone Biles y se den cuenta de una vez por todas que la salud mental debe ser lo más importante.

Ha habido un gran enfoque en la "gran resignación" causada por Covid, pero en algunas empresas muchos trabajadores están renunciando a sus empleos, no necesariamente porque no sean felices en su trabajo sino porque son víctimas del estrés postraumático ocasionado por la pandemia. Esto pone de relieve sobre la salud mental y la terapia que necesitamos colectivamente como sociedad

El coronavirus ha infligido un daño enorme a la salud mental de las personas y las empresas deben contribuir a reparar ese perjuicio.


Adaptado de: www.forbes.com/sites


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