jueves 12 de agosto de 2021
"Código rojo" para el calentamiento global

El cambio climático es generalizado, rápido y se está intensificando, y algunas tendencias ahora son irreversibles, al menos durante el período actual, según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Sin embargo, los expertos afirman que todavía hay tiempo para limitar la propagación. Una reducción fuerte y sostenida de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero podría mejorar rápidamente la calidad del aire.

“Debemos actuar con decisión ahora, para mantener vivo el 1,5” asegura António Guterres, Secretario General de la ONU, haciendo referencia al umbral acordado de grados que no hay que sobrepasar. “Las economías inclusivas y verdes, la prosperidad, un aire más limpio y una mejor salud son posibles para todos”, destaca Guterres.

Un estudio de Wunderman Thompson señala que el 86% de los consumidores cree que las marcas necesitan asumir el papel que les toca para luchar contra el cambio climático. El 82% va más allá y considera que deberían colocar el planeta por delante de sus propios beneficios.

Por eso, hemos recogido una serie de acciones que las marcas pueden emprender para contribuir a que la Tierra gane la carrera contra el cambio climático pronosticada por la ONU.

1.  Medir y analizar las emisiones de gas de efecto invernadero

Las empresas que quieran reducir su impacto en el planeta deben medir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Sabiendo esto, hay que analizarlas para saber qué actividades son las más contaminantes e identificar las posibles soluciones para reducirlas.

2.  Apostar por las energías renovables

Evitar los combustibles fósiles reduce significativamente la huella climática, por lo que optar por las energías renovables puede ser una solución interesante para las empresas.

3.  El día a día también importa

Las acciones de la lucha contra el cambio climático desde una compañía deben ser a gran escala. Pero es igual de importante que en nuestro día a día integremos pequeños actos que hacen bien al planeta. Por ejemplo, apagar las luces cuando no son necesarias, bajar la calefacción o el aire o desconectar los aparatos cuando no se necesitan. De este modo, se reduce ligeramente el consumo de energía y el impacto en el clima.

4.  Reducir los residuos y reciclar

Ya sean los residuos industriales de una gran empresa o los de papel de una pyme del sector terciario, todos los negocios generan residuos. Para combatirlo, se pueden evitar los artículos desechables, como vasos y cápsulas de café. Se pueden reutilizar los papeles como borradores y, por supuesto, reciclar los diferentes materiales.

5.  Involucrar a los empleados y optimizar su transporte

Todos deben estar comprometidos y con ganas de ayudar con esta causa. Se puede animar a los empleados de algún modo a coger el transporte público mediante descuentos si fuera posible o a compartir coche entre varios compañeros que vivan cerca. Organizar concursos internos, involucrarse con asociaciones del medio ambiente o sensibilizar a través de campañas de comunicación son alternativas que también hay que tener en mente.

6.  Elegir proveedores y materiales sostenibles

Las empresas deben hacer el esfuerzo de elegir proveedores que demuestren tener buenas prácticas medioambientales. Igualmente, a la hora de elegir los materiales con los que trabajamos podemos procurar seleccionar aquellos que sean reciclados y reciclables.

7.  El ‘greenwashing’ está terminantemente prohibido

Si hay algo que detestan los consumidores es que las marcas se hagan pasar por activistas del medio ambiente y que en realidad solo quieran quedar mejor de cara al público. Esta técnica de marketing es conocida como ‘greenwashing’ y consiste en que las firmas realicen pequeños actos o campañas de concienciación sobre la sostenibilidad pero que en realidad en su rutina no apliquen ninguno de los pasos para contribuir a la mejora del planeta.

8.  El importante papel de la innovación y la economía circular

Apoyar el consumo responsable y la economía circular desde la propia esencia del negocio será clave para que nuestra actividad económica sea consciente, comprometida y sostenible.

Ejemplo de economía circular lo tenemos en “Looop”. Se trata de una máquina de H&M con la que los clientes pueden convertir prendas antiguas o desgastadas en nuevas creaciones. Se hace mediante un proceso que reduce las emisiones de gas y el gasto de agua y promueve la extensión del uso de los materiales textiles.


Adaptado de: www.marketingdirecto.com


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