lunes 15 de mayo de 2017
El “pensamiento mágico”, creer en lo imposible influye en el consumo de las personas

Por más racional que quiera ser, es probable que a veces se deje llevar por el 'pensamiento mágico'. Hugo Mastrodoménico, profesor e investigador del programa de Publicidad de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, averiguó sobre cómo los publicistas a través de este pensamiento mágico consiguen con razones y argumentos que los jóvenes consuman algo.

En el estudio participaron 419 universitarios, Mastrodoménico expuso a los jóvenes a piezas publicitarias extranjeras, donde constató que los participantes fueron persuadidos, en algún momento, por este tipo de pensamiento; además, mostraron alguna resistencia a lo relacionado con la religión, los agüeros y el pensamiento mágico popular, mostrando, que el consumidor actual, antes que seguir a grandes religiones, es dueño de una fe personal.

Para el profesor, todo individuo acaba creyendo en lo improbable: “Aunque la persona sabe que hay una cierta probabilidad de engaño, una parte de su ser quiere creer. Cuando el niño está evolucionando, vive en un mundo donde los problemas se resuelven a su favor con solo invocar la ayuda de un ser superior que lo cuida (mamá, papá u otra persona). Cuando tenemos dificultades, incluso las personas más racionales experimentan el pensamiento mágico”, comenta.

Por ejemplo, quienes compran la lotería antes de ganársela ya empiezan a planear la forma en que se gastarán el dinero cuando sean millonarios e incluso se enojan haciendo cuentas de las deducciones que se harán a la fortuna inexistente. Igual ocurre cuando compra un producto que lo hará bajar de peso a corto plazo, o las cremas que por arte de magia le quitaran esos años de más, aquí la autosugestión hace su trabajo y pensamos que están haciendo efecto al mirarnos en el espejo.

“Un principio de la persuasión dice que el que quiere creer cree sin pruebas, pero el que no quiere creer no lo hace ni con las pruebas mismas”, apunta Mastrodoménico.

Todos tenemos la capacidad de elegir libremente pero a veces no lo hacemos bien porque terminamos creyendo en situaciones que no son tan probables, El pensamiento mágico y la persuasión no son negativas, se debe educar al consumidor para que sea consciente y entienda el arte de la persuasión, pero que al mismo tiempo sea crítico y denuncien trucos, mentiras y engaños, esto generará consumidores más autónomos.


Adaptado de: http://www.eltiempo.com/cultura/gente/estudio-sobre-el-impacto-del-pensamieto-magico-en-el-consumo-65646


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