viernes 06 de abril de 2018
No sólo Facebook está “fracturado”, lo está la red de redes en su conjunto

Actualmente Facebook está sufriendo su propio “Deepwater Horizon”. Para los que no recuerdan, Deepwater Horizon era la plataforma petrolífera que se hundió en 2010 como consecuencia de un explosión ocasionando uno de los mayores desastres naturales que se recuerdan. La empresa involucrada en el accidente, BP, se enfrentó a multas de varios miles de millones de dólares y la discusión en torno al medio ambiente y su necesaria protección cobró gran importancia y logró posicionarse en lo más alto de la agenda mediática.

El caso Cambridge Analytica ha puesto de manifiesto que Facebook está seriamente averiado. Pero no sólo Facebook está "roto", lo está la red de redes en su conjunto.

En esta crisis que atraviesa actualmente a la red social más grande del mundo se dan cita cuatro ingredientes de gran voltaje: la ideología, el poder económico, el comportamiento del consumidor y la protección de los datos.

La ideología de GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple): “Don’t be evil!”

Son muchas las diferencias entre Facebook y BP.  Pero la que llama más la atención entre ambas compañías es que BP, nunca ha disimulado que su objetivo es llenarse los bolsillos, mientras Facebook siempre ha proclamado a los cuatro vientos que su verdadero objetivo es conectar a las personas y ayudarlas a sellar vínculos, explica Volker Schütz en un artículo para Horizont.

“Don’t be evil” es el mantra que Google acuñó en sus inicios, pero se ajusta también como un guante a la filosofía (de puerta para afuera) de Facebook, Apple o Uber.

Los gigantes de Silicon Valley insisten en vender al mundo la idea (claramente equívoca) de que la tecnología es buena por naturaleza. Sobre la codicia con la que explotan la publicidad y los datos volcados en sus plataformas, Facebook, Google y compañía no se pronuncian al respecto.

GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) enarbola con orgullo la bandera del idealismo.

El problema de este idealismo es que puede tornarse perjudicial para su negocio, como bien ha quedado demostrado en el caso Cambridge Analytica. El escándalo tiene a Facebook en serios aprietos en la bolsa (y por efecto contagio también a otras compañías aledañas). Y con eso está haciendo tambalear los andamiajes ideológicos de la denominada economía de plataformas que tan bien encarna GAFA.

Los consumidores: ¿tontos de remate o dioses?

Amazon tiene muy claro que en pleno siglo XXI los clientes no son reyes, son dioses. Sin embargo, a ojos de Mark Zuckerberg los miles de usuarios que habían tenido a bien depositar sus datos personales en el primigenio Facebook eran “tontos de remate”.

Aquí no se mira si los clientes son dioses o tontos de remate. El poder que tienen los titanes de Silicon Valley no es porque obliguen a la gente a ceder sus datos o porque se los sustraigan de manera ilegal y mediante todo tipo de argucias. Google, Facebook, Uber, Booking.com, Airbnb y compañía son poderosos porque las personas les entregan voluntariamente sus datos personales a cambio de servicios que les hacen la vida más fácil.

Tampoco en el caso Cambridge Analytica nadie puso una pistola en la nuca a quienes compartieron sus datos personales a través de una aplicación con pretendidos fines científicos, recalca Schütz.

No fue Donald Trump el primero en utilizar perfiles de electores y campañas con el foco puesto en las redes sociales para llegar a la Casa Blanca. El primero fue Barack Obama.

La economía de internet se basa en la total libertad y la disposición del usuario a la hora de hacer clic en el botón “like”, a comprar o a leer artículos (de manera totalmente voluntaria).

Puede que Facebook “muera” como consecuencia del caso Cambridge Analytica (aunque lo más probable es que no lo haga), pero el capitalismo emanado de las plataformas online permanecerá incólume. Y lo hará porque los servicios de las empresas tecnológicas resultan demasiado atractivos para las personas (y el potencial de la tecnología demasiado poderoso).

Protección de datos

La gravedad del caso Cambridge Analytica ha llevado a muchos a abogar por una mejor protección de datos y por apretar los tuercas a los datos hasta asfixiarlos. Sin embargo, lo cierto es que los nativos digitales comparten permanentemente datos personales sin miedo aparente a ese Big Brother que toma prestado su rostro (aleatoriamente) a Mark Zuckerberg, Jeff Bezos y compañía.

En realidad, dice Schütz, no necesitamos prohibiciones que nos coarten a la hora de intercambiar y utilizar datos. Lo que necesitamos es conocer quién, dónde, cuándo y para qué recopila nuestros datos, respetando en todo caso nuestra libertad personal a la hora de ceder datos (o no cederlos).

“Mark Zuckerberg se ha propuesto este año a reparar Facebook. Ahora, y con el caso Cambridge Analytica en los talones, Zuckerberg admite compungido que la reparación de su criatura podría llevar años. Pero más años se necesitarán aún para reparar la (averiada) red de redes", concluye Schütz.


Adaptado de: https://www.marketingdirecto.com/digital-general/social-media-marketing/no-solo-facebook-esta-averiado-estropicio-afecta-toda-malograda-red-redes


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